Buscando mi nombre

Mois Veros

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El ladrón de hachas

Un hombre perdió su hacha. Sospechaba del hijo de su vecino. Al observar su forma de andar, le parecía que era la propia de un ladrón de hachas; su postura, inequívocamente, era la de un ladrón de hachas; su mirada… su mirada, sin duda, era la de un ladrón de hachas.
Al poco tiempo, el hombre fue a cavar al valle y encontró su hacha.
Al día siguiente, cuando volvió a ver al muchacho, se sintió repentinamente arrepentido. Al mirar al joven, ya no le parecía que tuviera andares de ladrón, ni postura de ladrón, ni mirada de ladrón.

Nuestros prejuicios no nos dejan ver… o nos hacen ver lo que queremos ver.
Mois

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