Buscando mi nombre

Mois Veros

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Drama y sentimientos

Mi madre, que acababa de pronunciar la palabra “infierno”, en aquellos momentos estaba muy lejos de ser un testimonio de Cristo. Yo diría que en aquellos momentos estaba más cerca de sacudirle a alguien con un bate de béisbol. Les dio la espalda a los Underdown.
– ¿Por qué diantres nos dejaron venir, si era tan peligroso? – le preguntó a algún pajarito que pasaba por delante de la ventana.

– Esos niños no deberían haber muerto.
– No. Pero si nunca murieran, los niños no serían algo tan preciado.
– ¡Anatole! ¿Dirías eso si tus propios hijos murieran?
– Claro que no. Pero de todos modos, es cierto. Y si todos llegaran a viejos, entonces la vejez ya no sería un tesoro.
– Pero todo el mundo quiere vivir muchos años. Es justo.
– Es justo quererlo, e-é. Pero no es justo conseguirlo. Piensa simplemente en lo que pasaría si todos los bisabuelos aún se pasearan por aquí. La aldea estaría abarrotada de ancianos malhumorados que se pasarían el día discutiendo sobre quién tiene los hijos más desagradecidos y a quién le duelen más los huesos, y siempre se lo comerían todo antes de que los niños se sentaran a la mesa.
– Como en las reuniones sociales de la iglesia de Georgia- dije.
Anatole se echó a reir.

Extractos del libro La Biblia envenenada, de Bárbara Kingsolver

Mois

One Response to Drama y sentimientos

  1. ariadna says:

    Interesante libro , lo añadiré a mi pequeña biblioteca…. un besito muy fuerte!

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