Destroyer mode

Es el dolor. Es el dolor el que te invita a activar el destroyer mode. Y entonces todo vale. No te importan las consecuencias, no te importa contradecirte a ti mismo. La incoherencia se vuelve la máxima de tus días, pero no te importa. Crees que te sientes bien, que te llena por dentro mientras estás mal. Pero la venganza, a quien más le duele, es al que se venga.
Y esa ilusión-falacia de sentirte bien, desaparece con el tiempo. Y te arrepientes… y te duele. En el fondo, solo te hace daño a ti mismo. Solo te aleja de lo que te hace feliz, de Dios. Te convierte en el monstruo que nunca quisiste ser y te provoca una herida mayor a la que tenías. Y el círculo nunca se cierra. Pero mientras lo sientes en tu propia carne es tan difícil de controlar…
Es todo un reto, casi una heroicidad… lo peor es cuando recuperas la cordura y comprendes todo lo que has hecho, todo lo que has perdido, todo lo que has desperdiciado. Y aborreces la persona que has sido.
Yo lo he vivido… por eso no quiero que tú también tengas que pasar por eso.

Solo quiero que tú no tengas que sufrirlo…
Mois