Buscando mi nombre

Mois Veros

By

Donador

“(…)me piro vampiro. Bueno… contrario de vampiro… donador.

Mois

By

Confía

En el dubte confia,
en la incertesa confia,
en la por i en la tristesa en Déu que tot ho pot confia.

En la muerte confía, en la pesadilla confía,
en lo malo y en el odio
en Dios que sabe lo que necesitas confía… confía.

Mois

By

Bendícenos, Padre

Padre, cuida de nosotros.
Bendice a los más necesitados, que sepan confiar en ti en sus tribulaciones, y a los que podemos hacer algo por ellos, que sepamos ver su necesidad y poner los medios para solucionarla. Bendice a los misioneros y catequistas que llevan tu mensaje y tu presencia a otros, que te dan a conocer porque disfrutan de la alegría de trabajar contigo por el Reino. Señor, bendice a los jóvenes, que no se cansen de luchar por un mundo mejor, en el que la pobreza sea erradicada, y bendice a los mayores, que sepan transmitir su experiencia y su fe. Cristo, bendícenos a los que nos reunimos en Tu Nombre, a nuestros familiares y amigos, a los grupos de formación, que sepamos vivir tu mensaje y predicar, disfrutando, tu Evangelio.
Padre, escucha nuestra oración.

Mois

By

Diario de una prostituta

Nadie sabe por lo que estoy pasando. ¿Cómo se atreven a juzgarme?

Tengo dos hijos de un padre borracho y maltratador que nos abandonó a nuestra suerte. ¿Acaso hay derecho a eso? No puedo sustentar a mi familia de otra manera, solo me queda vender mi cuerpo.

Ayer fue un día horrible. No se me borra la imagen de aquel baboso recorriendo mi cuerpo mientras yo solo aguantaba pensando en mis hijos. Estaba boca arriba y deseaba morir. Creo que incluso unas lágrimas cayeron por mi rostro. Pero a él eso le daba igual. Para él yo no era más que un objeto, capaz de provocarle placer. ¿Sabe alguien lo que es sentirse usado despiadadamente, como basura de usar y tirar? Así me siento yo, pero a nadie le importa.

Nadie me escucha, ¿de qué me sirve llorar? Sólo me queda apretar los dientes y seguir adelante de la mejor manera posible. Me desprecia todo el mundo. Me desprecian los policías, con esa mirada soberbia de “soy mejor que tú”, con ese gesto lascivo mientras me miran el escote. Me desprecia la sociedad, que me deja perder mi dignidad a cambio de sobrevivir míseramente.

Mis hijos no se lo imaginan, están orgullosos de su mamá enfermera. Bendita inocencia… ojalá nunca tengan que pasar por algo así para sacar adelante a su familia.

¿Hay consuelo para mi? ¿Seré capaz de encontrarlo algún día? Mientras tanto, cada noche me acuesto llorando… y amanezco con el sabor amargo de tener que volver a venderme de nuevo.

Mois

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies