“(…)Lo que no conseguimos los adultos él lo consigue y, de paso, nos da una lección de cómo adaptarse a una situación nueva y tremendamente desconcertante. Álvaro está contento. Cuando habla de su hermana modula la voz para imprimir un encantador tono lleno de ternura. Le da besos, le acaricia, le toca esos “pies tan chiquititos”… No la rehuye, la busca. Ayer salió de la guardería con su corona de “hermano mayor” tremendamente hinchado de felicidad. Carolina, su profe, nos contó que en el rato de la asamblea lo contó a todos sus compis y que lo hizo con la misma emoción que el día que contó que los Reyes le habían traido un tambor… Sólo de contarlo, mis pelos se erizan y se me humedecen los ojos… ayyyy esto de ser padre… qué cosas… bueno… que eso… ¡gracias hijo por hacérnoslo fácil! No sólo te mereces esa corona sino que la llenas de dignidad pese a tus pocos años…”
Santi Casanova

Vida. Hermanos, padres. Familia.

Mois