¿Puedo contarte un secreto? En realidad no te llamaba para decirte nada en particular, sencillamente me apetecía oir tu voz… ¿No te has dado cuenta de que muchas veces nos pasamos los minutos hablando sin hablar realmente de nada? Me encanta. Porque así descubro que no me importa el mensaje, “la información”, sino que lo que me importa es el mensajero y pasar tiempo con él. Eso te hace especial.

¿Puedo contarte un secreto? Tengo mil conversaciones a diario contigo… pero tú no lo sabes.

Mois