Dom 18 Mar 2007
Estaban todos los niños en el Cielo de los niños, esperando que Dios les diera un cuerpecito para venir al mundo. Tres de ellos eran muy amigos y disfrutaban jugando siempre juntos. Eran dos niñas y un niño.
Un día les dieron una gran alegría: en la tierra sereis hermanitos. Ellos empezaron a hacer planes: yo seré la mayor, yo seré la que os cuente cuentos por las noches, yo os contaré mis chistes y os reireis muchísimo, yo os defenderé de todo el que se meta con vosotras, yo os cuidaré…
Llegó el día en que la primera de ellos había de nacer. Estaba muy nerviosa, ¡dentro de poco vería a sus papás!
Mientras esperaba, un ángel le comentó a otro: ¿Ya lo sabes? Pobrecillo… sus padres sólo tendrán dos hijos y él nunca existirá.
Ella lo escuchó y sabía que hablaban de su hermanito. Se miró las manos y empezó a llorar. De repente, una sonrisa apareció en su cara y justo un instante antes de que Dios le concediera su soplo de vida, golpeó su pecho con todas sus fuerzas deteniendo su corazón.
Su tierno cuerpecito no lo aguantó y cuando Laura nació nueve meses después, ella ya no estaba allí. Había ido al Cielo de los mayores. Entonces Dios se le acercó, la besó en la frente y le dijo: Sé cuanto lo quieres, así que dejaré que cuides de él durante su vida.
Y desde entonces, cada día y cada noche, ella vela por su hermanito pequeño, aquel por quien dio la vida.

Mois

Impresionante, bellísmo.
Gracias Mois, presiento que alguien, aquel angelito, debe estar orgulla de tener en la tierra un hermanito como él…¿no?.
Mil gracias de nuevo, por la ternura que desprende la historia, por la belleza de su fondo, por la fe de sus palabras.
Un besazo
20-Marzo-2007 a las 0:02
Seguro que te cuida desde allí; que alegría que existas!
Un beso de quien te quiere
20-Marzo-2007 a las 0:50