Jueves santo no ayuné,
¡sabe Dios a donde iré!

Al peñón de la batana
a comer peras amargas,
y membrillos amarilos,
y azufaifas colaradas.

Ahí esta Pedro Botero
con las uñas como perros
esperando al que no ayune
para llevárselo al infierno.

En memoria de mi abuelo.

Mois