Sab 3 May 2008
Cuando salió de la sala, se quedaron solos.
- Lo decía en serio -dijo él sin mirarla.
- ¿Eh? - se sorprendió ella.
Él se giró un instante para cruzar su mirada con sus ojos verdes. De nuevo volvió a mirar al infinito.
- Cuando dije que estaba dispuesto a morir por ti… - continuó. Entonces la miró de nuevo y concluyó - era de verdad.

Miradas… y silencio.
Mois
