Cada día un nuevo comienzo. Así empezaba mi andadura hace dos años, con temores, ilusiones, deseos… algunos de ellos cumplidos, otros perdidos e incluso alguno incomprendido.

Esto está por estrenar. Me permito elegir este nombre, prestado de Emili, para comenzar esta nueva etapa en esta nueva casa. Espero que en ella entre más luz, y de ella se desprenda más calor. Deseo que todo aquel que lea estas líneas se vaya con algo más de lo que llevaba cuando llegó.
Y si en el mundo mejora algo, por pequeño e insignificante que sea, habrá merecido la pena.

La puerta queda abierta para todo aquel que quiera entrar y decida quedarse a tomar un café…

Mois