Sab 6 Ene 2007
¿Cómo se mide el valor de un regalo?
¿Se mide en el dinero que cuesta o en el tiempo invertido? ¿Se mide en la ilusión que le pones o en su utilidad práctica? ¿Es posible que valga lo que significa la persona que regala? ¿O que valga “el simple hecho” de ser un regalo? ¿Vale más un regalo bien terminado que uno en el que has puesto todas tus ganas pero ha quedado fatal? ¿Más regalos implican más amor? ¿Se puede “no estar a la altura” con un regalo?
¿Cuál es nuestra medida?
Las cosas no valen por lo que son, sino por lo que significan.
Mois

Yo creo que un regalo siempre es maravilloso; lo hagas tú o te lo hagan a tí. Si lo haces tú, porque estás poniendo toda tu ilusión en que a la otra persona le guste, y sea un poquito más feliz. Y si te lo hacen a tí, pues…sientes alegría porque esa persona se ha acordado de tí. Además…¿para qué engañarnos? A todo el mundo le gusta que se acuerden de uno, no?
El problema muchas veces, es que nos creemos que sólo es un regalo aquello que se compra con dinero.
En estas últimas semanas, yo he recibido millones de regalos de la gente con la que he convivido, y me siento profundamente agradecida por ello.
Yo creo que todo lo que te haga feliz es un regalo, y un DON de Dios.
Un abrazo.
María
6-Enero-2007 a las 22:50