¿Cómo se mide el valor de un regalo?

¿Se mide en el dinero que cuesta o en el tiempo invertido? ¿Se mide en la ilusión que le pones o en su utilidad práctica? ¿Es posible que valga lo que significa la persona que regala? ¿O que valga “el simple hecho” de ser un regalo? ¿Vale más un regalo bien terminado que uno en el que has puesto todas tus ganas pero ha quedado fatal? ¿Más regalos implican más amor? ¿Se puede “no estar a la altura” con un regalo?

¿Cuál es nuestra medida?

Las cosas no valen por lo que son, sino por lo que significan.

Mois