Anoche soñé que volvías conmigo. Me pedías perdón por lo “estúpida que habías sido” al no darte cuenta de lo mucho que me querías en realidad.
Pero yo no estaba contento. No lograba fiarme de ti, en cualquier momento podrías hacerlo de nuevo e irte dejándome con el corazón roto.
Tras la reconciliación te abracé, pero no llegué a besarte… ni a dedicarte un te quiero. En realidad, por dentro se me comía la conciencia: “cómo has podido volver con ella sabiendo que ahora quieres a otra”.
Quedamos con mis amigos. Les dije que habíamos vuelto y a ninguno de ellos le pareció mal, al contrario se alegraron bastante (con lo que te habían criticado cuando me dejaste).
Entonces, dos de ellos comenzaron a hacerse cariñitos y se besaron. Así que me pediste que te besara yo también: “se supone que me quieres, no?”.
Te besé insípidamente, me levanté y me fui. No soportaba más aquella situación… yo ya no te quería y no sabía por qué había aceptado volver contigo.
Sonó el despertador y me desperté. Miré la hora: “yo debería estudiar” me dije. Sin embargo, no pude evitar tumbarme de nuevo. Cerré los ojos y me dormí.
Y tuve otro sueño… pero ese es para mi.

Y, sin embargo, todo parecía tan real…

Mois