Éste adiós no maquilla un hasta luego,

éste nunca no esconde un ójala…

Éstas cenizas no juegan con fuego,

éste ciego no mira para atrás…

Éste notario firma lo que escribo,

ésta letra no la protestaré…

Ahorrate el acuse de recibo,

éstas vísceras son las de después…

A éste ruido tan huérfano de padre,

no voy a permitirle que taladre

un corazón podrido de latir…

Éste pez ya no muere por tu boca,

éste loco se va con otra loca,

éstos ojos no lloran más por ti…

(J. Sabina)


En el fondo me engaño, porque sé que la tristeza me invade al decirte adiós…

Mois