Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.» Jesús le dijo: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído.»
Jn 20, 22-23.28-29

Ciego, sin ver, confiando. Feliz en la esperanza.

Mois