Poesía


Ahora que todo acabó y que el tiempo te ha vencido,
y tu amigo te dejó dices que cuentas conmigo.

Como tienes el valor, yo que siempre me he dolido
de recordar lo que fue y lo que pudo haber sido.

Por la calle del olvido vagan tu sombra y la mía,
cada una en una acera por las cosas de la vida.

Por la calle del olvido donde nunca brilla el día,
condenados a una noche tan oscura como fría.

No sabes lo que luché para no soñar contigo
y no quieres entender que por fin lo he conseguido.

Yo estaba dispuesto a todo para tenerte conmigo
hasta hubiera trabajado, y te fuiste con mi amigo.

Por la calle del olvido vagan tu sombra y la mía,
cada una en una acera por las cosas de la vida.

Por la calle del olvido donde nunca brilla el día,
condenados a una noche tan oscura como fría.

Al final, el tiempo puso a cada uno en su sitio.

Mois

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Me gustas cuando callas, cuando hablas, cuando escuchas. Me gustas en silencio y en grito. Me gustas.

Pero no se lo digas a nadie

Mois

Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi táctica es hablarte y escucharte
construir con palabras un puente indestructible.
Mi táctica es quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé con qué pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos no haya telón ni abismos.
Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple
mi estrategia es que un día cualquiera
no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites.

Mario Benedetti

Mi estrategia es vivir, profunda y simplemente, siendo yo.

Mois

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:

Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de “¡barco viene!”
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Porque yo voy a ser el rey de los piratas.

Mois

Éste adiós no maquilla un hasta luego,

éste nunca no esconde un ójala…

Éstas cenizas no juegan con fuego,

éste ciego no mira para atrás…

Éste notario firma lo que escribo,

ésta letra no la protestaré…

Ahorrate el acuse de recibo,

éstas vísceras son las de después…

A éste ruido tan huérfano de padre,

no voy a permitirle que taladre

un corazón podrido de latir…

Éste pez ya no muere por tu boca,

éste loco se va con otra loca,

éstos ojos no lloran más por ti…

(J. Sabina)


En el fondo me engaño, porque sé que la tristeza me invade al decirte adiós…

Mois

Desnuda eres tan simple como una de tus manos,
lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente,
tienes líneas de luna, caminos de manzana,
desnuda eres delgada como el trigo desnudo.

Desnuda eres azul como la noche en Cuba,
tienes enredaderas y estrellas en el pelo,
desnuda eres enorme y amarilla
como el verano en una iglesia de oro.

Desnuda eres pequeña como una de tus uñas,
curva, sutil, rosada hasta que nace el día
y te metes en el subterráneo del mundo
como en un largo túnel de trajes y trabajos:
tu claridad se apaga, se viste, se deshoja
y otra vez vuelve a ser una mano desnuda.

Pablo Neruda

Desnuda… que gato con guantes no caza ratones.

Mois

Si el juego es una carrera
y solo gana el que llega
yo así no juego más.

Si por ganar no me importa
que tú te quedes sin premio
yo así no juego más.

Si el juego es una pelea
y solo gana quien pega
yo así no juego más.

Si estás jugando conmigo
y por ganar te lastimo
yo así no juego más.

Yo solo quiero jugar
porque me gusta encontrar
la sonrisa que hay en ti.

Yo solo quiero jugar
porque es la mejor forma
de disfrutar del sol.

No me quieran enseñar
cómo se debe jugar
que el juego lo inventé yo.

Anónimo

Entonces… ¿jugamos?

Mois

Usted aprende y usa lo aprendido,
para volverse lentamente sabio,
para saber que al fin el mundo es ésto,
en su mejor momento una nostalgia,
en su peor momento un desamparo,
y siempre, siempre
un lío.

M. Benedetti

Un lío que te obliga a Confiar o desesperar.

Mois

Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacer cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten.
Que las aceptes y no pretendas cambiarlas.

Quiero que sepas…
Que hoy puedes contar conmigo…
Sin condiciones.

Jorge Bucay (Fragmento de “Cartas para Claudia”)

Aquí la tienes, sobre la mesa. Te ofrezco una amistad sin condiciones.

Mois

Cuando sientas tu herida sangrar
cuando sientas tu voz sollozar
cuenta conmigo.

(de una canción de Carlos Puebla)

Compañera usted sabe
que puede contar conmigo
no hasta dos o hasta diez
sino contar conmigo.

Si alguna vez advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar conmigo.

Si otras veces me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato
yo quisiera contar con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Mario Benedetti

Ahora ya sabes… que puedes contar conmigo.

Mois