Dedicadas


No sé que es más difícil ya para mi
si irme y olvidarte o tu mejor amigo ser.
Ya somos tan distintos y afines a la vez,
ya no es posible amarnos como la primera vez.

Lo veo en tus ojos cansados de llorar
andar en esta guerra luchando por amarnos bien.
Lo siento en mis lágrimas que ahogan ya mi fe
de hablarnos como antes como la primera vez.

Y quiero gritar, y quiero gritar.
¿Por qué se acabó? ¿Por qué terminó?
Si supuestamente esto era para siempre.
¿Por qué se acabó? ¿Por qué terminó así?

¿A dónde fue nuestro amor?
Jardín que sembramos los dos.
¿A dónde fue nuestro amor?
El viento se lo llevó.

En el lugar más oscuro de mi espíritu,
se refleja aun viva tu imagen
conoce tu carne, tu vida y tu fuerza
tu noche, tu espacio, tu mente.

Y quiero gritar, quiero gritar.
¿Por qué se acabó? ¿Por que terminó?
Si supuestamente esto era para siempre.
¿Por qué se acabó? ¿Por qué terminó así?

¿Por qué se acabó? ¿Por qué terminó?
Si supuestamente esto era para siempre.
¿Por qué se acabó? ¿Por qué terminó así?

¿A dónde fue nuestro amor?
Jardín que sembramos los dos.
¿A dónde fue nuestro amor?
El viento se lo llevó.

No sé por qué es tan difícil…

Mois

A mi es que me es imposible encontrarme con alguno de ustedes

y no ser feliz…

Vos también sos parte de esa felicidad.

Mois

Parece que fue ayer cuando llegamos a teleco, con la mochila cargada de ilusiones. Todo era nuevo para nosotros, ¡al fin éramos universitarios! y soñábamos con ser los ingenieros del mañana.

Aquellos días, los profesores trataban de transmitirnos un amplio abanico de conocimientos para formarnos, no siempre con el éxito deseado. Pero los que vivimos aquellos días desde el grupo A, siempre recordaremos con cariño algo más. Unas clases en las que una profesora destacaba por su calidez personal, más allá de la simple relación profesor-alumno. Algunos tuvimos la “curiosa suerte” de participar de sus experimentos, o de ponernos delante de una de sus clases de más de cien personas a explicar un ejercicio. Otros, desde su asiento y su estar más silencioso, también fueron partícipes de algo que, tal vez sea difícil explicar.
Sé que algunos compañeros no han continuado en la carrera, pero estoy seguro de que aquellas clases nos marcaron a todos. Porque no sólo aprendimos física en ellas.

Gracias Elvira. Gracias por enseñarnos que hay lecciones que van más allá de las aulas. Esperamos que tú también aprendieras un poquito de cada uno de nosotros y siempre guardes en tu corazón un puñado de nombres, de aquellos que serán ingenieros y mejores personas también gracias a ti.

Con cariño, de todos nosotros.

Y aprendí que hay lecciones que se enseñan con la vida.

Mois

- Te fijas en todos los pequeños detalles…
- Es que en los pequeños detalles esta la esencia de la vida.

En lo más pequeño… siempre.

Mois

No voy a venderme a cualquier precio. No estoy de saldo, no soy una oferta. No tengo ganas de que cualquiera me compre.
No me pondré en el escaparate, pero tampoco me encerraré en el almacén. Me pondré en la estantería y esperaré que alguien esté dispuesto a pagar mi precio, lo que realmente valgo.
Desde aquí veo a otros GPS más baratos, con otras prestaciones. Yo soy como soy, y quien me compre debe tener claro que soy así y no de otra manera. Quien me compre deberá encontrarme, pero no voy a esconderme; tendrá que buscar, pero no se lo complicaré a propósito. Me haré accesible sin suplicar atención. No me colgaré el cartel de “fin de existencias”.
Sí, soy un GPS en venta, pero no a cualquier precio. Y recuerda leer la letra pequeña, no quiero sorpresas cuando esté en tu coche. No soy de usar y tirar, soy de utilidad indefinida. Gracias si decides comprarme. Pienso que será una buena inversión.

Por su precio original, o mejor oferta.

Mois

Así eres tú, así soy yo.

Así somos. Así nos queremos.

Mois

Cualquiera puede ser padre…

pero hay que ser muy especial para ser papá.

Feliz primer mes

Mois

Me abrazaste temblando, sin querer soltarme. Yo te devolví el abrazo y noté cómo empezabas a llorar. Casi no pude contener mis lágrimas, pero reuní valor y te susurré al oído “te quiero”.
Entonces, sin decir nada, me agarraste con más fuerza. Terminamos de abrazarnos y debía irme. Te vi sonreir mientras llorabas.
Y entonces, de nuevo, estuve a punto de llorar.

Y no me había dado cuenta de que cuando el sol te da en la cara, los ojos se te vuelven verdes….

Mois

Nada digno de poseer llega sin alguna clase de lucha.

Luchemos con valor por aquello que merece la pena.

Mois

Te quiero. Por eso me casé contigo.

Yo creo en el amor PARA TODA LA VIDA.

Mois

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