Hoy le he cambiado el nombre al blog. Quería elegir un nombre que reflejara algo sobre mi y este lo hace. Y es que el Nombre es algo muy importante, porque en él radica la esencia de las cosas. Y es por eso que es importante llamar a las cosas por su nombre.

Al igual que “no es lo mismo el tocino que la velocidad” (eh, Álex?) y que dos sinónimos tienen siempre diferentes matices, dos nombres diferentes representan dos realidades diferentes, dos esencias diferentes. Y cada uno debemos buscar la nuestra, nuestra esencia, aquello que realmente somos… nuestro Nombre.

No quiero ser un número, no ser “uno más”, un individuo sin rostro, alguien lejano, desconocido. Quiero Ser, tener MI Nombre. Ese Nombre único e intransferible que sólo Dios puede decirme y que nosotros debemos descubrir.

Mois