Entonces su madre le dijo:
- Pero si este chico… míralo! Siempre va con las zapatillas raspadas y desarreglado. Con lo buen chico que era tu exnovio. Él que tenía tan buen gusto, tanto estilo… y tanto dinero, por cierto.
Ella se quedó pensando un instante sobre lo que su madre acababa de decir y dijo:
- Mira, no tiene un puto duro… pero me quiere más que nadie.
Y su madre, viendo su mirada, no pudo más que guardar silencio, darse la vuelva y salir de la habitación.

Dispuesta a apostar por mi, sin importar mis circunstancias.

Mois